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7 claves del ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos)

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¿Qué es el ABP en primaria? Definición sencilla

El ABP o aprendizaje basado en proyectos es una metodología que permite a los alumnos adquirir los conocimientos y competencias clave en el siglo XXI mediante la elaboración de proyectos que dan respuesta a problemas de la vida real.

Se caracteriza por otorgar una papel activo al alumnado, el cual ya no solo encontrará el conocimiento a través del docente, sino que también lo hace mediante investigaciones propias, por lo que el docente pasa de ser la única fuente del saber, a adquirir un papel de creador de situaciones óptimas de aprendizaje.

La pregunta del proyecto debe ser desafiante y motivadora

El corazón del proyecto debe ser siempre una gran pregunta o un problema a resolver, que signifique un estímulo real para el alumnado.

Un problema motivador provocará que el alumno busque conocimientos con los que dar respuestas a sus preguntas, por lo que lo que aprende cobra más sentido.

Las preguntas pueden ser muy generales o concretas, lo importante es secuenciarlas de tal manera que permita al alumnado seguir avanzando y descubriendo nuevos conocimientos.

En el ABP debes trabajar la profundidad investigadora en el aula

Debemos romper con la idea de que investigar solo implica realizar una búsqueda rápida en un libro o Internet. La investigación debe ser mucho más profunda, por lo que el proyecto debe durar lo suficiente.

La investigación debe permitir al alumnado dar respuesta a las preguntas iniciales (más sencillas), de las cuales irán surgiendo nuevas cuestiones que les conducirán a la solución del problema.

Además de consultar libros e Internet, es ideal que los alumnos puedan realizar entrevistas a familiares o expertos, acudir a conferencias, etc.

El proyecto debe tener un impacto en la vida real. 2 ejemplos sencillos

Cuando hablamos de ABP, es muy importante que los proyectos siempre surjan de los intereses del alumnado, y que mejor forma de hacerlo, que plantear cuestiones que afectan directamente al entorno de la escuela.

Debemos buscar proyectos que al finalizar puedan tener un impacto positivo en la realidad de los alumnos, y que cuyas acciones contribuyan a la mejora de esta.

Por ejemplo, imagina un proyecto sobre el medio ambiente, en esta ocasión el alumnado podrá llevar a cabo la limpieza de algún bosque cercano. 

Otro ejemplo podría ser el caso de un proyecto relacionado con los animales, en este caso los alumnos pueden ayudar a algunos refugios de animales a encontrar familias para estos.

En el Aprendizaje Basado en Proyectos el alumnos siempre debe ser el protagonista

Poner el foco en el alumnado y dar la palabra a estos, es fundamental para que se sientan protagonistas y se involucren en el proyecto. Esto implica escucharlos constantemente y darles la posibilidad de tomar decisiones acerca del rumbo del proyecto.

Esto no implica que el docente no tenga voz ni voto, al contrario. El docente debe escuchar y atender las peticiones del alumnado, pero también debe asegurarse de que el proyecto se desarrolle de forma óptima, introduciendo elementos claves y cuestiones que ayuden a dinamizar el proceso.

El ABP debe ir ligado a la reflexión en el aula

“No aprendemos de la experiencia, sino reflexionando acerca de la experiencia”.

John Dewey

Esta sigue siendo la máxima de este enfoque metodológico, por lo que debemos tenerlo siempre en cuenta.

Se debe planificar y crear diferentes situaciones en las que junto al alumnado podamos reflexionar acerca de todo lo que estamos investigando y aprendiendo. Al final de estas sesiones se debe alcanzar conclusiones que deberán ser anotadas en algún tipo de diario, con el objetivo de poder consultarlo más adelante.

Además de reflexionar sobre todo lo que se ha conocido, es un buen momento para pensar nuevas cuestiones y caminos que pueden desarrollarse en el proyecto.

Crítica y revisión constante durante el ABP

Con el objetivo de mejorar continuamente los proyectos en los que se está trabajando, así como los futuros, se hace imprescindible la continua crítica y revisión dentro del aula.

Debemos facilitar al alumnado diferentes rúbricas que les permitan saber si van por el buen camino o si necesita modificar algún aspecto. Es imprescindible también la participación de estos en sus propias autoevaluaciones como en las de sus compañeros.

Por supuesto, nosotros como docente debemos ser críticos con el desarrollo de las secuencias, solo de esta forma conseguiremos ir afinando los futuros proyectos.

Alcanza un producto final de calidad

Los proyectos deben acabar siempre que sea posible con un producto final, y es importante que este sea de calidad y haya sido fruto del empeño y dedicación del alumnado.

El producto final no es más que reflejar todo lo que el alumnado ha aprendido en algún medio como una presentación, un video, un podcast, una infografía o un poster.

Algo que marca la diferencia es presentar el producto de forma pública, y no hacerlo únicamente dentro del aula. Esto provocará que el alumnado salga de su zona de seguridad y se vea obligado a esforzarse aún más para hacer una buena exposición frente a otras personas, las cuales pueden ser familiares, alumnos de otros cursos o de otros centros educativos.

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