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El ábaco y sus beneficios en la infancia

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El ábaco es muy útil para iniciar a los niños en los cálculos matemáticos, aún en plena era tecnológica. Hoy en día, se emplea principalmente como un juguete didáctico, pero todavía es usado en varios países como China, Rusia, Corea, Japón y algunos del Medio Oriente. Es por esto que también es conocido como ábaco japonés o ábaco chino.

Su origen se remonta a tiempos antiguos ubicados entre los años 300 y 500 a.C. en Asia menor. Era la calculadora de la época, utilizada por los grandes mercaderes de aquél entonces, para sumar, restar, dividir y multiplicar. 

Se ha comprobado que, con su uso durante la infancia, se consigue desarrollar y mejorar una mayor capacidad cognitiva. Dicho efecto es palpable, no solo en el ámbito de las matemáticas, sino también en lo que respecta a la creatividad, la concentración y la orientación espacial

Quédate con nosotros y descubre más acerca del maravilloso potencial didáctico que tiene este instrumento de cálculo para nuestros niños en edad escolar.

Aprendiendo qué es el ábaco

El ábaco no es más que un instrumento para realizar cálculos matemáticos. Generalmente está elaborado en madera con hileras de metal o madera con cuentas. Estas también pueden ser de madera o de plástico.

Cada hilera de cuentas es de un color diferente y representa una unidad de cálculo distinta. La primera representa las unidades, la segunda las decenas, la tercera las centenas y así sucesivamente.

Para representar cualquier cantidad, las cuentas deben ubicarse hacia la izquierda. Después, se van apilando hacia la derecha tantas cuentas como unidades se quieren representar, según la denominación de cada hilera.

 Así, si lo que se quiere representar es el número 153, de hará de la siguiente manera:

  • Primera hilera (unidades): tres cuentas.
  • Segunda hilera (decenas): cinco cuentas.
  • Tercera hilera (centenas): una cuenta.

En el caso de los niños, es favorable iniciar con la representación de números pequeños. Para hacerlo más interesante y divertido, puedes utilizar como referencia números que les sean familiares en el día a día. Por ejemplo: 

  • Su talla de calzado.
  • Los dedos de sus manos.
  • El número de vivienda en el que vive con su familia.
  • El número de televisores que hay en casa.

 Cualquier número asociado a un aspecto de la cotidianidad del niño es útil para realizar este ejercicio de primer contacto.

Es importante destacar que el ábaco, a pesar de tener una llamativa apariencia que puede fácilmente asociarse a la de un juguete, no es apto para niños de todas las edades. La edad recomendable para su uso es a partir de los 6 o 7 años de edad.

Asimismo, el proceso para aprender a contar, sumar o restar debe complementarse con el uso de otros objetos, para que sea menos abstracto de lo que puede resultar el ábaco. Así, se pueden usar frutas, lápices, botones, etc. para hacer esta clase de ejercicios.

Beneficios de utilizar el ábaco en el aprendizaje infantil

Se han verificado diferentes beneficios en niños que hacen uso de los ábacos, en comparación con aquellos que no lo hacen. 

Son cualidades que, definitivamente, repercutirán de una forma muy positiva en el desempeño del niño cuando llegue a la edad adulta. Y no solamente desde el punto de vista intelectual, sino también desde el punto de vista personal. Veamos algunos de ellos: 

Incrementa la memoria

Según un estudio realizado en Japón, uno de los lugares en los que todavía se usa el ábaco en la actualidad, aquellos niños que adquieren conocimientos matemáticos por medio del uso del ábaco adquieren una memoria visual y auditiva más eficiente.

Asimismo, la memoria numérica se afianza. Con su uso frecuente, en la mente infantil se crea una representación imaginaria del ábaco que ayuda a agilizar los cálculos, al darle a cada pieza un valor específico que se recuerda fácilmente.

De esta forma, cada vez que el niño debe realizar un cálculo de memoria, solo debe recurrir a la imagen del ábaco que guarda en su mente. Por lo tanto, esta función cognitiva se activa frecuentemente.

Estimula y mejora la motricidad fina

Para poder sumar y restar en el ábaco, el pequeño debe emplear el agarre de pinza para mover las cuentas de un lado a otro. De esta forma, se mejora sustancialmente la motricidad fina

Incluso, se ha demostrado que los niños que usan el ábaco de forma frecuente son más precisos en sus movimientos y cuentan con mejores reflejos musculares. Este hecho, ocasiona que su trazo sea más firme y definido y, con frecuencia, llegan a desarrollar habilidades para las artes plásticas.

Es un efectivo potenciador de la concentración

Un estudio indio ha conseguido demostrar que los niños que utilizan el ábaco frecuentemente tienen una mejor capacidad de concentración. Se debe a que su uso estimula la atención focalizada. 

El experimento consistió en la aplicación de pruebas de atención  en dos grupos de niños en edades comprendidas entre los 8 y 12 años. En un grupo se utilizó el ábaco durante dos años para aprender matemáticas, mientras que con el otro, se utilizaron otras herramientas. 

El primer grupo demostró tener una mejor capacidad de concentración en la pruebas de atención, en comparación con los niños que integraban el segundo grupo. 

Promueve la creatividad

Sacar cuentas mediante el uso de un ábaco permite fomentar la función neuronal y desarrolla la creatividad.

Mediante estudios en los que se aplica la resonancia magnética, investigadores han observado que en el momento en el que se utiliza el ábaco, el hemisferio derecho del cerebro se activa.  

Esta zona del cerebro juega un rol básico en la adquisición y mejora de habilidades de orientación espacial, creatividad e intuición. Tanto así, que los niños que usan el ábaco de forma asidua, son más originales y tienen mayor capacidad de innovación que aquellos que no lo hacen.

Incrementa la comprensión lógica

Ejercitar la mente mediante el uso del ábaco permite mejorar la resolución de problemas y hacer más eficiente el pensamiento lógico. Los niños que utilizan el ábaco están mejor predispuestos a solucionar problemas matemáticos complejos que aquellos que han aprendido la materia con otros recursos. 

Los expertos estiman que la causa estriba en que los niños que lo emplean, pueden visualizar de una mejor manera los problemas matemáticos. 

Del mismo modo, tienen una mayor facilidad para descomponer los problemas en distintas partes, lo que sin duda contribuye a encontrarle soluciones.

Si tienes un niño de 6 años, motívalo a resolver problemas matemáticos mediante el uso de este instrumento de cálculo

Adapta juegos para que puedas incorporarlo en ellos o consulta en Internet artículos o vídeos relacionados con el ábaco y su uso que pueden darte maravillosas ideas para incluirlo en el proceso de aprendizaje del niño. 

Como has podido ver, sus beneficios son excelentes. ¡No te arrepentirás!

Si te ha resultado interesante este árticulo sobre el ábaco japones o ábaco chino, te recomendamos leer los siguientes artículos.

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